Historia del colegio

 

           A finales de la década de los 50 e inicio de la de los 60, D. Rafael Escalante Avilés, Párroco de la Parroquia del Santísimo Corpus Christi y creador de las escuelas parroquiales del mismo nombre, inició la difícil tarea de crear un colegio que, enmarcado dentro de la labor pastoral de la parroquia, atendiese a los alumnos que vivían dentro de su feligresía, en concreto, en la Huerta de San Gonzalo, a espaldas del colegio, y que no tenían medios para poder acceder a la educación.

 

          Tiempos complicados en los que junto a una serie de feligreses de la parroquia comenzó a hacer indagaciones con organismos públicos y entidades privadas, con los que la parroquia tenía una especial relación, para conseguir unos terrenos donde edificar nuestro colegio y de esta forma iniciar esta apasionante labor educativa que este seguidor de Jesucristo llevó a cabo durante toda su existencia ya que el amor a Jesús y a su Bendita Madre lo manifestaba y ponía en práctica junto a los que más ama el Señor: los niños.

 

            Así, contactó con la Autoridad Portuaria de Sevilla y al explicarle el proyecto, ésta puso en sus manos la concesión administrativa de unos terrenos para fundar un colegio parroquial y así, hacer frente a las necesidades educativas del momento, que no eran pocas, ya que la zona donde se encontraba ubicado el Centro no era atendida por ningún organismo oficial.

 

             Inicialmente se crearon dos pabellones (edificios) de patronato al frente de las cuales se encontraban “maestros nacionales” en los que niños y niñas, por separado, iniciaban sus estudios de Primaria e iban formándose humana y cristianamente, cabiendo destacar de estos inicios a la Srta. Piedad, Directora del centro, que junto con D. Rafael iniciaron esta andadura. 

 

 

          Había comedor escolar con cocina en el que comían gratuitamente de lunes a viernes tanto los alumnos como los profesores del colegio y así, tras el transcurrir de los años, se inició un nuevo momento histórico en el que las unidades de patronato, antes mencionadas, pasaron a estar subvencionadas por la Administración y más tarde, lo que es actualmente, concertadas por la Consejería de Educación.  

 

   

          Con el paso del tiempo y la llegada de la Expo del 92 desapareció la zona de casas que había tras el colegio y los maestros de aquella época encauzaron la labor educativa hacia los niños y niñas que vivían en lo que es conocido popularmente como las 3.000 Viviendas, presentándoles una oferta educativa basada en una enseñanza personalizada y atención extraacadémica ya que venían con comida en termos o no (a estos últimos se les calentaba lo que traían), de manera que los niños y niñas permanecían en el centro desde las 9:30 hasta las 17:30 h. de lunes a viernes, y en la que el inicio y el fin de la misma era el alumno/a.

 

 

    Tras la muerte de D. Rafael, se hizo cargo del colegio D. Miguel Oliver Román, que desde que inició su andadura en el año 1993 y hasta 2014 con su jubilación ha estado pendiente de los niños, padres y profesores del centro ya que entendía que dentro de su labor pastoral se encontraba la de educar cristianamente a los niños y niñas del colegio.

 

 

     Cabe reseñar que en todo este tiempo ha sido importantísima la labor de tantos profesionales de la enseñanza que desde las aulas infundieron saber a los miles de niños que pasaron por ellas.

 

 

     Recordamos en este momento a D. Antonio Adame, D. José González de la Fuente, D. José Luis Moruno, D. José López-Tarruella, Dª Ana Petralanda, Dª Asunción Ortiz, Dª Carmen Marín, D. Francisco Ortiz y un largo etc. de profesores a los que hoy en día seguimos en esta apasionante tarea del educar los niños y niñas de nuestra ciudad.

 

           Desde septiembre de 2014 se encuentra al frente de la Parroquia el sacerdote D. Jesús Donaire Domínguez, quien desde un primer momento se interesó, de una forma especial, por el colegio y su devenir histórico. 

 

           En febreo de 2016 la Fundación de Escuelas Parroquiales pasó a denominarse FUNDACIÓN DIOCESANA DE ENSEÑANZA "VICTORIA DÍEZ" y desde ese instante, con el Sr. Arzobispo al frente junto el Obispo Auxiliar, es ésra quien lleva adelante los designios del colegio.

 

           Como es lógico hay nueva plantilla de profesores ya que los que estaban al inicio de este escrito, se han jubilado, por lo que es de justicia añadir a la relación que aparece en los párrafos anteriores los nombres de: Srta. María Charneco, Srta. Amalia Rodríguez, Srta. Carmen López y Srta. María Teresa Rosado, además de otros que han cambiado de trabajo, como la Srta. Belén Hernández.

 

            Hoy en día, septiembre de 2016, el Claustro lo integran: D. Alejandro Ruano, Dña. Noelia Pérez, D. Jesús Rodríguez, Dña. Ana Pradas, D. Francisco Chaparro, D. Eduardo Marrón, D. José María Navas y D. Manuel Toledo, como Director.